Arrullos y Sacos

Cuando el bebé nace, se siente perdido con tanto espacio a su alrededor. Sus brazos y piernas responden con espasmos si no encuentran pronto un límite físico que lo contenga. Acaba de salir de un saquito en el que estuvo completamente recogido, calentito... Era lo que necesitaba y lo que, de alguna forma, sigue necesitando. Por eso, envuelto como un gusanito en el arrullo del bebé se siente relajado, confiado, seguro.

Los estudios demuestran que envolver al bebé con el arrullo favorece el sueño, pues se reducen los despertares espontáneos durante la noche, y alivia el llanto (a veces cesa inmediatamente), porque la contención física relaja el sistema nervioso.

Todos nuestros arrullos son de 100% algodón, un tejido suave, que permite que la piel del bebé transpire y regule su temperatura corporal, además no suelta pelos (muy importante para el sistema respiratorio de nuestro bebe). De muy fácil lavado.

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